La universidad y yo

Son curiosas las vueltas que da la vida. Desde que empecé mi Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas en la Universidad de Huelva, tenía claro que cuando acabase realizaría el ciclo superior, es decir, la Ingeniería Informática.

Recuerdo un día en el Politécnico de la Rábida (alias el Poli) discutiendo con cierto compañero, que, casualmente, formaba parte del comité de alumnos que colaboraban para la realización del nuevo plan de estudios. Entre las novedades que me comentaba, una era la implantación del ciclo superior en la Universidad de Huelva. Cuando me hablaba de la superior, yo le comentaba que lo más probable es que la hiciera en la Universidad de Sevilla, porque era algo que tenía pensado desde hace bastante tiempo. El me tachaba un poco de descastado por no aprovechar y hacerla en mi universidad, cuando a ellos les estaba constando tantos esfuerzos.

Finalmente, pasaron los años (no muchos), y finalicé mis estudios. Pues, al final, fíjate como se tuercen las cosas, yo acabé cursando los estudios superiores en Huelva y de mi compañero, pues no se nada la verdad, pero creo que no llegó a acabar la carrera.

Una vez en la Ingeniería Informática, lo tenía claro: acabar cuanto antes, en dos años, más lo que llevara el proyecto. Durante ese tiempo, entre los compañeros hablábamos muchas veces de lo que haríamos una vez acabásemos: unos opositarían, otros harían un master, algunos se irían al extranjero y otros acabarían echando curriculums por diferentes empresas.

Yo no tenía muy claro lo que iba a hacer, lo que si tenía claro es que no continuaría mis estudios universitarios, sino que optaría por currar directamente o preparar unas oposiciones. Lo mantuve durante toda la carrera, para al final… volver a contradecirme.

Tras terminar el proyecto de fin de carrera, tanto a mi compañero como a mí, nos surgió la oportunidad de trabajar para la universidad en un proyecto de investigación muy interesante. De las condiciones no nos podíamos quejar: contratados por la Universidad de Sevilla, con lugar de trabajo en la Universidad de Huelva, un sueldo a nivel de mercado considerando que partimos con experiencia cero y que estamos en Huelva. Sólo llevamos un mes y medio, pero por ahora no nos podemos quejar en absoluto, trabajamos muy cómodos y en muy buen ambiente.

Así que ya veis, uno sabe nunca donde va a acabar. Yo me he tirado años renegando de la universidad y de que no hacían nada por los alumnos y, a día de hoy, me tengo que tragar mis palabras.

2 Responses to “La universidad y yo”


  1. 1 Ana May 23, 2008 at 4:04 pm

    Bueno, rectificar es de sabios. ¡ No te lo tomes tan a pecho!

  2. 2 NaGLUX May 26, 2008 at 11:15 am

    No me lo tomo muy a pecho, pero si me resulta, cuanto menos, curioso.

    Saludos.


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